Adopción responsable
Lo que conviene pensar antes de adoptar un perro, un gato u otro animal: tiempo, espacio, gastos, convivencia y cómo es el proceso con una protectora.
Actualizada el 28 de octubre de 2026
Adoptar es una de las mejores decisiones que puedes tomar, y también una de las más largas: un perro o un gato puede vivir quince años o más. Antes de dar el paso, piensa en estas preguntas con calma y con toda tu familia.
Antes de adoptar
- Tiempo. ¿Cuántas horas pasará solo? Los perros necesitan paseos varias veces al día; los gatos, compañía y juego.
- Espacio. ¿Tu casa es adecuada para su tamaño y su energía?
- Gastos. Comida, veterinario, vacunas, imprevistos. Calcula un presupuesto anual realista.
- Convivencia. ¿Hay otros animales, bebés o personas con alergias en casa?
- Vacaciones y cambios. ¿Quién lo cuidará si viajas, te mudas o cambias de trabajo?
Cómo es el proceso
- Elige un animal en adopción y escríbenos desde su ficha.
- La protectora o casa de acogida te hará unas preguntas para conocer tu casa y tu familia. No es un examen: buscan la mejor pareja para cada animal.
- Normalmente hay una visita, un contrato de adopción y la entrega del animal con su microchip a tu nombre, sus vacunas al día y, a menudo, esterilizado.
Los primeros días
- Dale tiempo y un rincón tranquilo. Es normal que esté asustado o que no coma mucho al principio.
- Mantén rutinas fijas de comida y paseo.
- Pide cita en tu veterinario para una revisión.
- Comprueba que el microchip está registrado con tus datos. Lo explicamos en Microchip y REIAC.
Si dudas, pregunta a la protectora. Prefieren mil preguntas antes que una devolución.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta adoptar?
Las protectoras suelen pedir una cuota de adopción que cubre parte de los gastos veterinarios (vacunas, microchip, esterilización). Pregunta siempre qué incluye.
¿Puedo adoptar si vivo de alquiler?
Sí, pero revisa tu contrato y habla con tu casero antes. Es una de las causas más frecuentes de devolución.
¿Y si la adopción no sale bien?
Habla con la protectora. Los contratos de adopción suelen indicar que el animal debe volver a ella, nunca abandonarse ni cederse a otra persona sin avisar.